Los atletas que participan a pruebas de esquí alpino tienen que combinar velocidad y agilidad durante el descenso a lo largo de pendientes, con velocidades que incluso pueden superar los 100 km/h. El programa Paraolímpico preve cuatro especialidades, justo como el programa Olímpico: descenso, Super Gigante, eslalon gigante y eslalon. Las competiciones paraolímpicas acogen a atletas de los dos sexos con inhabilidades físicas cuales lesiones de la médula, parálisis cerebral, amputación de extremidades, 'les autres conditions', lesiones de la vista. Los atletas participam según sus capacidades funcionales, permitiendo que atletas con inhabilidades diferentes compitan los unos contra los otros. Los esquiadores que no veen, a lo largo del recorrido quedan acompañados por atletas guías que veen, que indican a los mismos el recorrido por seguir mediante mensajes vocales. Los atletas con inhabilidades físicas utilizan herramientas idóneas a sus necesidades, por ej. monoesquí, trineos, o auxilios ortopédicos. Dos de las disciplinas de esquí alpino (eslalon y eslalon gigante) fueron introducidas en ocasión de los primeros Juegos Paraolímpicos Invernales de 1976 organizados en Örnsköldsvik (Suecia). En la actualida, los atletas minusválidos participan a todas las cuatro disciplinas. El esquí alpino es practicado por atletas de 35 países y crece muy rápidamente.